martes, 30 de noviembre de 2010

Enfermedad de Hígado Graso No Alcoholico

La Enfermedad de Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA o NAFLD en ingles) es una acumulación excesiva de grasa en el hígado que altera su función y puede conducir a una inflamación hepática grave  y en un porcentaje pequeño de personas a cáncer de hígado. La prevalencia de esta enfermedad está adquiriendo proporciones de epidemia, toda vez que se estima que solamente en los EEUU hay entre un 20 y un 30% de personas que la padecen sin siquiera saberlo (1)

Hace dos años yo fui diagnosticado con esta enfermedad. Ninguno de los médicos consultado tenían o tienen idea de cómo revertir el problema. Hace dos meses consulte con una especialista en hígado que me recomendó 6 meses de dieta baja en grasas y aumentar la actividad física a 3 horas por semana, lo cual vengo haciendo desde hace dos meses con un 80% de éxito (es decir cumplo con las indicaciones en un 80-85% de las veces). En estos dos meses he perdido 5 kilogramos de peso y en seis meses me someteré a una nueva evaluación (con ecosonografia) a ver si se ha reducido los depósitos de grasa en el hígado.

Durante esos dos años he venido haciendo mi propia investigación sobre la enfermedad del hígado graso y realmente es una cosa rara. Parece ser que la misma se genera por la imposibilidad del hígado de “sacar” las grasas del hígado. Por supuesto la explicación es mas complicada y realmente no se si lo que se sabe hasta ahora es realmente cierto.
Pero creo que una dieta alta en azúcares y aceites industriales (que es lo que normalmente venimos comiendo desde hace 40 años) son los principales factores contribuyentes al hígado graso no alcohólico. Si nos fijamos en las tendencias de la dieta en los EE.UU. (Y EN MUCHOS PAISES INDIUSTRIALICADOS O EN DESARROLLO) durante los últimos 40 años, ésta es consistentes con la idea de que los aceites industriales son nocivos debido (al menos en parte) al alto contenido de ácidos grasos del tipo omega-6. Una solución potencial para el hígado graso es reducir el azúcar, reemplace los aceites industriales con las grasas naturales, y asegurar una fuente regular de ácidos grasos omega-3.

El hígado graso es un problema grave que responde fácilmente a la dieta. Creo que los principales culpables son el exceso de ácidos grasos omega-6 a partir de aceites vegetales industriales; insuficiente omega-3 (de pescados y mariscos, verduras de hojas verdes y alimentos de los animales de pastoreo), y el exceso de azúcar. El hígado es el "guardián del metabolismo", por lo que vale la pena ocuparse de él. Ya seguiré ampliando más información en este blog respecto a esta enfermedad que estoy padeciendo personalmente.




Referencias:
(1) Non-alcoholic fatty liver disease: an overview of prevalence, diagnosis, pathogenesis and treatment considerations (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18662168)

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