domingo, 7 de noviembre de 2010

Seres humanos de la Edad de Piedra viviendo en la Era Espacial

Los alimentos que se encontraban en las dietas de nuestros antepasados cazadores-recolectores son a los que nos hemos adaptado durante los pasados 100.000 años. Y son los que deberian servir de punto de partida para una nutricion optima.

Aunque vivimos en un mundo de grandes ciudades y tecnologías complejas, cada uno de nosotros tiene una estructura genética de la Edad de Piedra. Los estudios de ADN de grupos étnicos de todo el mundo confirman que el genoma humano actual es idéntico al de los seres humanos que vivieron hace 40.000 años, un periodo bastante anterior al de la llamada Revolucion Agricola, que sucedio hace solo 10.000 años.

La agricultura comenzó cuado la gente dejó atras el modo de vida cazador-recolector para sembrar los precursores geneticos de lo que hoy son el trigo y la cebada. Poco después, estos primeros agricultores domesticaron animales de granja (cabras y ovejas en primer lugar, vacas y cerdos posteriormente).
 Llevó unos 5.000 años que estas practicas se extendieran desde su lugar de origen en Oriente Medio hasta Europa del norte.

La adopción de la agricultura fue necesaria por tres factores: la creciente población humana, la extinción de los animales grandes y el techo proteico de la fisiología humana.

El techo proteico de la fisiologia humana es, en pocas palabras, el limite superior de proteina que los seres humanos pueden digerir. Los animales pequeños tienen menos grasa y mas proteina para su tamaño que los grandes. El contenido proteico total de un conejo puede ser tan alto como de un 75%*, con un 25% de grasa, mientras que un animal grande puede contener solo un 35% de proteina y un 65% de grasa. La cantidad maxima de proteina que los seres humanos pueden procesar de una vez es de un 35% a 40%. Por lo tanto, usar conejos como única fuente de alimento sobrepasaría rapidamente nuestro techo proteico, causando un síndrome conocido por los primeros exploradores árticos y hombres de las fronteras como "muerte de hambre del conejo" (rabbit starvation) o envenenamiento por consumo excesivo de proteinas. A pesar de comer grandes cantidades de carne magra, los hombres afectados por envenenamiento por consumo excesivo de proteinas rápidamente se volvían aletargados y desarrollaban diarrea; y finalmente morían.

*obviamente no quiere decir que 100grs de carne de conejo tengan 75grs de proteina, sino que las proteinas representan el 75% de su aporte calorico, (esto ocurre especialmente en el caso de los conejos salvajes, liebres, que tienen menos grasa. 100grs de carne de liebre tienen aproximadamente 73grs de agua, 21'6grs de proteina y 3grs de grasa).

Cuando la mayoria de los grandes animales del Pleistoceno, (bisontes, mamuts, ciervos grandes), se redujeron o extinguieron, los animales mas grasos escasearon, dejando principalmente los mas magros y pequeños. Una vez que ocurrió esto, las poblaciones humanas fueron amenazadas por el declive. Para prosperar, necesitaban una fuente dietetica de carbohidratos o grasas para diluir el exceso de contenido de proteina, particularmente durante el invierno, cuando los animales estaban mas delgados.

Los cereales eran la respuesta perfecta. Podian ser almacenados durante el invierno sin que se estropeasen y permitieron a los primeros agricultores comer aves, conejos, pescados pequeños, reptiles, cualquier cosa siempre que los cereales pudieran diluir el exceso de proteina. Adicionalmente, debido a que los cereales aumentaron la producion total por acre, el numero de seres humanos podía crecer.

Y eso es exactamente lo que ocurrió. Pero ha pasado muy poco tiempo, hablando en terminos evolutivos, para que nuestros cuerpos se puedan adaptar a esta nueva forma de comer. Aunque 10.000 años puede sonar históricamente remoto, evolutivamente es muy reciente, solo 500 generaciones de seres humanos han pasado desde que la agricultura comenzó. Y los descendientes de europeos han tenido aun menos experiencia evolutiva, 5.000 años, unas 250 generaciones, con los nuevos alimentos de la agricultura.

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